Sociedad del Conocimiento
Cuando hablamos del
conocimiento, sabemos que este es el principal componente de cualquier tipo de
actividad sea social, económica y cultural. En el transcurso de la segunda
mitad del siglo XX, se ha pasado de la sociedad industrial a la sociedad de la
información gracias al impacto combinado de la informática, la televisión y los
medios de comunicación. La información desbordante que ofrecen estos medios, es
tal que se ha convertido casi en una maraña que hace realmente difícil poder
acceder a la realidad a lo que pueda ser verdad y todo se convierte en
sobreabundante información efímera que parece casi en el mismo instante de
nacer. La sociedad del conocimiento, al hablar de esto, es integrar a cada uno de sus
miembros y promover nuevas formas de solidaridad con las generaciones presentes
y las que vienen. No deberían existir rechazados en las
sociedades del conocimiento, ya que éste es un bien público que ha de estar a
disposición de todos, según la UNESCO Los jóvenes están llamados a desempeñar un papel
fundamental en este ámbito, ya que suelen hallarse a la vanguardia de la
utilización de las nuevas tecnologías y contribuyen a insertar la práctica
de éstas en la vida diaria. Las personas de más edad también
están destinadas a desempeñar un papel importante, porque cuentan con la
experiencia necesaria para compensar la comunicación “en tiempo real” y
recordarnos que el conocimiento es esencialmente un camino hacia la sabiduría. Toda sociedad posee la riqueza de
un vasto potencial cognitivo que conviene valorizar.
Además, dado que las
sociedades del conocimiento de la “era de la información” se distinguen de las
antiguas por su carácter integrador y participativo, y la afirmación de los derechos
humanos, la importancia que estas nuevas sociedades conceden a
los derechos fundamentales se traduce en una focalización especial. Si tomamos
en cuenta esto, vemos que el desarrollo ha sido notable con los avances
tecnológicos que el ser humano ha sido capaz de hacer con todo lo que adquiere
en el vivir del día a día.
la importancia de la educación y del espíritu critico pone de relieve que en la tarea de construir autenticas sociedades del conocimiento, las nuevas posibilidades ofrecidas por Internet o los instrumentos multimedia (como se ha nombrado anteriormente) no deben hacer que nos desinteresemos por otros instrumentos auténticos del conocimiento como la prensa, la radio, la televisión y sobre todo la escuela. Antes que los ordenadores y el acceso a Internet, la mayoría de las poblaciones del mundo necesitan los libros, los manuales escolares y los maestros de que carecen.
Estamos en
una época de
cambios y se han utilizado diversos términos por intentar y entender
esos cambios que con tanto avance tecnológico se a apreciado en estos tiempos.
Pero mientras el debate prosigue en el ámbito teórico, la realidad corre por
delante y los medios de comunicación eligen los nombres que hemos de usar.
Cualquier término que usemos, en el fondo, es un atajo que nos permite hace
referencia a un fenómeno actual o futuro,
sin tener que describirlo cada vez; pero el término escogido no define, de por
sí, un contenido. El contenido emerge de los usos en un contexto social dado,
que a su vez influyen en las percepciones y expectativas. Pues, cada término
lleva consigo un pasado y un sentido (o sentidos), con su respectivo equipo
ideológico. Era de esperarse que el término que se quiera emplear para designar
la sociedad en la que vivimos, o a la cual aspiramos, sea objeto de una disputa
de sentidos, tras de la cual se enfrentan
diferentes proyectos de sociedad.
Marialejandra Artigas.
15798673


No hay comentarios:
Publicar un comentario